La gestión de marca es imprescindible para dar a conocer una empresa de forma más eficaz. Se trata de una serie de estrategias o acciones para que una marca sea conocida, se asocie a una idea positiva y se reconozca facilmente. Las diversas acciones a desarrollar tienen que ser consecuentes con la filosofía de la compañía, además de tener en cuenta cómo es el cliente potencial para convertirlo en el objetivo de todas las otras estrategias. Así pues, hablar en su mismo idioma y lograr que confíe en nuestra propuesta son dos de las metas que se deben alcanzar con la gestión de marca.

Si quieres saber en qué consiste y cómo se le puede sacar el máximo partido, sigue leyendo. Y recuerda que puedes aprender más sobre ello con el Máster en Gestión de Marca y Publicidad de Moda. ¡Síguenos!

¿Por qué es importante la gestión de marca?

Antes de responder a la pregunta, debes saber qué es una marca. No se trata ni de un nombre, ni de un reclamo, sino de un resumen visual de todo lo que ofreces. Cualquier persona que vea tu marca debe pensar tanto en lo que vendes como en términos tan imprescindibles como fiabilidad, confianza y calidad.

En plena era digital, hay miles de empresas que venden exactamente lo mismo que la tuya. La importancia del branding reside en su capacidad para ayudarte a marcar la diferencia en tu sector. Recuerda que tu marca también trasmite un sentimiento específico que puede inclinar la balanza a tu favor.

¿Cómo hacer el branding de una marca?

Cuando comiences a darle forma a tu idea, recuerda cuáles son las marcas que reconoces fácilmente y por qué. Te será de gran ayuda. En lo que respecta a poner en marcha la estrategia propiamente dicha, debes seguir los siguientes pasos.

Realizar un análisis detallado de tu nicho de mercado

Debes aprender de tu competencia más directa y descubrir sus recursos para mejorar su posicionamiento. Analiza todo lo que sucede y encuentra qué podría necesitar tu cliente-tipo para ofrecérselo.

Concretar por qué habría que apostar por tu marca

En cualquier sector hay varias empresas como la tuya, pero ¿por qué alguien debería dejar de comprar un producto o servicio a una compañía que ya conoce y apostar por la tuya? Tu marca debe ser sinónimo de valor añadido (precio, calidad, adaptabilidad, etcétera).

Segmentar a tu clientela potencial

Es imposible que puedas vender más si ignoras quién podría interesarse por tu oferta. Has de realizar una segmentación exhaustiva para descubrir qué busca un cliente como el tuyo. Háblale en su idioma, define muy bien sus características y usa tu marca para contarle una historia (storytelling) que despierte su interés.

Especificar la imagen que quieres trasmitir

Dependiendo del resultado del análisis comentado en el apartado anterior, así ha de ser el mensaje que transmitas. Ponte en el lugar de un posible cliente e imagina qué tipo de sensación te gustaría experimentar al ver tu marca. Recuerda que, cuando elijas una opción concreta, deberás mantenerla en tu estrategia de marketing.

Concretar los objetivos

Los expertos indican que han de ser específicos, fáciles de alcanzar, realistas y medibles. No olvides que has de incluir aspectos como:

  • El número de visitas a la página web de tu empresa.
  • La cantidad de ventas a realizar en un periodo determinado.
  • La mejora del posicionamiento.

Los objetivos han de estar conectados con el tipo de canal en el que vayas a promocionar tu marca.

Elegir los medios más adecuados a tu oferta

Es necesario usar las plataformas más adecuadas para que el mensaje llegue más fácilmente a sus destinatarios. Puedes elegir entre los medios de comunicación de siempre o los digitales. En este último caso, las redes sociales, tu sitio web o un blog corporativo son siempre de gran ayuda.

Usar herramientas de medición

Has de tener la capacidad de poder medir los resultados obtenidos gracias a herramientas específicas. También es de gran utilidad contar con programas que realicen modelos predictivos que te ayuden a actuar con previsión ante cualquier cambio de tendencia.

Consejos para saber gestionar una marca

Toda estrategia se basa en los cinco principios fundamentales de la gestión de una marca comercial. Estas son:

Naming (elección del nombre)

La mayoría de las marcas se caracterizan por una palabra clave. Busca la tuya. Ha de ser fácil de recordar y de identificar con tu oferta.

Determinación de los factores que identificarán a la empresa

Es la clave más importante ya que si compras en un negocio es también por las ideas que asocias a su recorrido comercial.

Fórmulas para mejorar el posicionamiento

Dependiendo del canal que elijas, hay un sinfín de opciones destinadas a ayudarte a conseguir lo que pretendes. Estúdialas una a una y quédate con la que mejor encaje con tu clientela.

Fidelidad a los valores de tu empresa

No te desvíes de tus principios empresariales. Siempre podrás modernizarlos o adaptarlos a las nuevas tendencias.

Creación de la infraestructura necesaria para que la marca sea una realidad

Es imprescindible tener en cuenta que, tras las consideraciones anteriores, has de darle forma a la estrategia correspondiente en la que no han de faltar los siguientes elementos visuales:

  • Un logotipo. Recuerda que puede ser el nombre de tu marca. Has de elegir un tipo de letra concreto y usar un color característico que ayude a distinguir tu oferta.
  • El símbolo. Completa al anterior y es siempre imprescindible para facilitar la identificación de tu marca.

Casos de éxito en branding

Son muchísimos y los encontrarás en cualquier centro comercial de tu ciudad, pero te recordamos algunos de los más exitosos:

  • Mc Donald’s. Su famosa eme de color amarillo sigue siendo inconfundible. Recientemente, ha logrado refrescar su imagen apostando por una comida más saludable y con menos aditivos. La estrategia ha sido perfecta para sus intereses.
  • Starbucks. Que una cafetería se pareciera más al salón de una casa, le ha servido para vender todo tipo de productos. La empresa sigue en un imparable crecimiento.
  • Nike. Ha logrado convertir su símbolo en uno de los más fácilmente reconocibles. Su marca irradia agilidad, rapidez, salud y deporte.

Ahora que conoces todos los detalles de la gestión de marca, ¿no crees que ha llegado el momento de poner en práctica todo lo anterior? Cambia el rumbo de tu empresa y disfruta de los beneficios que te mereces tras tanto esfuerzo. ¡Mucha suerte!